miércoles, 14 de septiembre de 2016

Recomendaciones terapéuticas del VII Consenso Clínico de SIBEN para la encefalopatía hipóxico-isquémica neonatal
NeoReview - SEPTIEMBRE 2016

La encefalopatía hipóxica-isquémica (EHI) es un síndrome clínico de disfunción neurológica que resulta de la falta de oxígeno y sangre al cerebro alrededor del nacimiento. Esta entidad es una de las principales causas de morbilidad neurológica y de disfunción multiorgánica o muerte en el neonato nacido a término o casi término y de discapacidad permanente en los supervivientes.
Durante el siglo XX esta entidad ha permanecido huérfana de intervenciones terapéuticas específicas dirigidas a prevenir o aminorar el daño cerebral asociado a esta agresión perinatal. Este panorama ha cambiado radicalmente en la primera década del siglo XXI, cuando varios ensayos clínicos demostraron que la reducción de la temperatura cerebral en 3-4º C, en las primeras 6 horas de vida, constituye una intervención eficaz y segura para reducir la mortalidad y la discapacidad mayor en los supervivientes. Esta demostración ha dado lugar a que la EHI sea hoy una urgencia diagnóstica y terapéutica en neonatología.
A pesar de la evidencia terapéutica disponible, existe una gran variabilidad en el abordaje terapéutico de la EHI en Iberoamérica. Por ello, la Sociedad Iberoamericana de Neonatología (SIBEN) convocó el VII Consenso Clínico con el objetivo de establecer recomendaciones terapéuticas en el manejo de la EHI. En este Consenso Clínico participaron 43 neonatólogos y enfermeras neonatales de toda Iberoamérica quienes, de acuerdo al proceso y metodología descritos para los Consensos SIBEN, revisaron las mejores demostraciones científicas disponibles y propusieron recomendaciones y sugerencias. El proceso culminó con una reunión presencial (conferencia de consenso) de todos los participantes en la Ciudad de México (agosto 2014), en donde se presentaron, discutieron y consensuaron las conclusiones finales.

sábado, 7 de mayo de 2016

Los cerebros de los bebés prematuros se benefician de la leche materna. Unas IRM encontraron que los bebés que más la bebían tenían más tejido cerebral

La leche materna podría ayudar a promover el crecimiento del cerebro de los bebés prematuros, encontró un estudio reciente.
"Los cerebros de los bebés nacidos antes de término por lo general no están desarrollados del todo", explicó la investigadora principal, la Dra. Cynthia Rogers, profesora asistente de psiquiatría infantil de la Universidad de Washington, en St. Louis.
"Pero se ha mostrado que la leche materna es útil en otras áreas del desarrollo, así que observamos qué efecto podría tener en el cerebro", comentó Rogers en un comunicado de prensa de la universidad.
"Con las IRM, hallamos que los bebés que tomaron más leche materna tenían unos cerebros de mayor volumen. Esto es importante porque varios estudios más han mostrado una correlación entre el volumen cerebral y el desarrollo cognitivo", dijo.
El estudio incluyó a 77 bebés nacidos al menos 10 semanas temprano, con un promedio de 14 semanas de prematuridad. Se realizaron escáneres cerebrales de los bebés más o menos en el momento en que habrían nacido a término completo.
Los escáneres revelaron que los bebés cuyas dietas diarias incluían al menos un 50 por ciento de leche materna tenían más tejido cerebral y área de la superficie cortical que los que recibían mucho menos leche materna.
Los hallazgos fueron presentados el martes en la reunión anual de las Sociedades Pediátricas Académicas (Pediatric Academic Societies), en Baltimore. Las investigaciones presentadas en las reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.
©HealthDay